16 septiembre 2011

Illuminatus! Trilogy: el Privilegio

Parece ser que unos aficionados han comenzado la titánica tarea de traducir al castellano "Illuminatus! Trilogy", os mantendremos informados del resultado. Mientras tanto aporto otro extracto. En esta ocasión se discute teoría económica y se narra el encuentro entre dos de los personajes más importantes de la trilogía, observados por Tobias Knight; el único agente quíntuple de la historia del espionaje:

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Me enviaron al banquete del Consejo de Relaciones Exteriores con las credenciales de un detective Pinkerton; mi papel supuesto como detective privado era echar el ojo a las joyas de las damas y otros objetos de valor. Mi trabajo real era colocar un pequeño micro en la mesa donde Robert Putney Drake estaría sentado. Me habían prestado a Hacienda esa semana, y no sabían que Justicia tenía órdenes estrictas de no procesarlo nunca por nada, así que ellos todavía trataban de probar que había ocultado ingresos. Naturalmente, yo también tenía los oídos bien abiertos para cualquier cosa que pudiera ser de importancia para los Illuminati, la A:. A:. y la CIA, si mi contacto del Lincoln Memorial realmente era de la CIA y no de Inteligencia Militar o Naval o de otro lugar. (Pueden estar seguros de que he meditado mucho sobre la posibilidad de que podría ser de Moscú, Pekín o La Habana, y Winifred me dijo una vez que los Illuminati tenían razones para creer que formaba parte de una quinta columna enviada por los invasores de Alpha Centauri, pero los Grandes Maestres de los Illuminati son famosos por sus engaños, y no me creo ese rollo más de lo que me creo el cuento que al principio me llevó a los Illuminati; el de que son una conspiración para establecer un gobierno mundial dirigido por israelitas británicos) La conspiración era mi recompensa, ahora, no me importaba para qué estaba conspirando. El arte por el arte. No lo que traicionas o preservas, sino cómo jugar el juego. A veces incluso me identificaba con la idea de la Gran Obra que tenía la A:. A:. , pues en los retorcidos laberintos de mis identidades estaba empezando a encontrar el bosquejo de un alma.

Había un espagueti con cara de halcón en la mesa de Drake, muy elegante con su esmoquin nuevo, pero el policía dentro de mí lo detectó como delincuente. A veces puedes catalogar exactamente a un sujeto como estafador, revientacajas, ladrón a mano armada, o lo que sea, pero con él sólo pude situarlo vagamente en algún lugar del otro lado de la ley. De hecho, lo asocié con imágenes de piratería en alta mar o el tipo de estratagemas a las que jugaban los Borgia. El caso es que la conversación giraba en torno a un nuevo libro escrito por alguien llamado Mortimer Adler, quien ya había escrito un centenar de "grandes libros", si entendí el tema. Un tipo de la mesa que parecía banquero estaba tremendamente interesado en este Adler, y sobre todo en su último gran libro. "Él dice que nosotros y los comunistas compartimos la misma Gran Tradición" (podía escuchar las mayúsculas por la forma en que pronunciaba el término) y que "debemos unirnos en contra de la única fuerza que realmente amenaza a la civilización: el anarquismo!"

Hubo algunas objeciones, en la que Drake no participó (simplemente estaba sentado, soplando su cigarro y pareciendo agradable, pero pude ver su aburrimiento bajo la superficie) y el banquero trató de explicar la Gran Tradición, que estaba un poco fuera de mi entendimiento y, a juzgar por las expresiones en torno a la mesa, también del resto, cuando el italianini cara de halcón habló de repente.

-Puedo resumir la Gran Tradición en una palabra,- dijo con calma. -"Privilegio".

El viejo Drake de repente dejó de parecer "agradable pero aburrido"; parecía interesado y entretenido.

-Uno rara vez se encuentra con una liberación de los eufemismos tan refrescante,- dijo, inclinándose hacia adelante. -¿Pero tal vez estoy intuyendo demasiado en su observación, señor?

Cara de halcón bebió un sorbo de champán y se acarició la boca con una servilleta antes de contestar.

-Creo que no, -dijo al fin. - El privilegio se define en la mayoría de los diccionarios como un derecho o inmunidad que otorga favores especiales o beneficios para aquellos que lo detentan. Otro significado del Webster es 'no sujeto a las normas habituales o sanciones'. El Thesaurus da sinónimos tales como poder, autoridad, derecho de nacimiento, licencia, patente, concesión, favor y, me entristece decirlo, pretensión. Sin duda, todos sabemos lo que es el privilegio en este club, ¿no es así, señores? ¿Tengo que recordar las raíces latinas, privi, privado y lege, ley, y señalar en detalle cómo hemos creado nuestro Derecho Privado aquí, al igual que el Politburó ha creado su propio derecho privado en su propia esfera de influencia?

-Pero esa no es la Gran Tradición, - dijo el banquero (más tarde me enteré de que en realidad era un profesor universitario; Drake era el único banquero en esa mesa). - Lo que el Sr. Adler quiere decir con Gran Tradición...

-Lo que Mortimer quiere decir con Gran Tradición,- le interrumpió bruscamente cara de halcón - es un conjunto de mitos y fábulas inventadas para legitimar o azucarar la institución del privilegio. Corríjanme si me equivoco. - añadió más amablemente, pero con una sonrisa sardónica.

-Lo que quiere decir, - dijo el verdadero creyente - los axiomas indiscutibles, las verdades demostradas a lo largo del tiempo, la sabiduría compartida durante siglos, el...

-Los mitos y las fábulas. - añadió cara de halcón suavemente.

-La sagrada, demostrada sabiduría de los tiempos. - siguió el otro, llegando a ser redundante. - La base fundamental de la sociedad civil, de la civilización. Y la compartimos con los comunistas. Y es esa tradición humanística común contra la que los jóvenes anarquistas, en ambos lados del Telón de Acero, blasfeman, niegan, y tratan de destruir. No tiene nada que ver con el privilegio, en absoluto.

-Perdón, - dijo el hombre moreno. - ¿Es usted un profesor de universidad?

-Por supuesto. ¡Soy jefe del Departamento de Ciencias Políticas en Harvard!

-Oh, - el moreno se encogió de hombros. - Lo siento por hablar tan francamente delante de usted. Pensé que sólo estaba entre hombres de negocios y finanzas.

El profesor estaba empezando a parecer como si hubiera entendido el insulto implícito en esa disculpa formal cuando Drake les interrumpió.

-Muy cierto. No hay necesidad de impactar a nuestros idealistas a sueldo y convertirlos en vulgares realistas de la noche a la mañana. Al mismo tiempo, ¿Es absolutamente necesario señalar lo que todos sabemos, de un modo que implica un punto de vista más bien hostil y externo? ¿Quién es usted y a qué se dedica, señor?

-Hagbard Celine. Import-export. Gold and Appel Transfers aquí en Nueva York. Algunos negocios pequeños en otros puertos. - A medida que hablaba la imagen de piratería y sigilo de los Borgia regresó con fuerza. - Y aquí no somos niños, - añadió - así que ¿por qué debemos evitar el lenguaje sincero?

El profesor, perdiendo pie en la conversación, se sentó perplejo mientras Drake replicaba:

-Así pues... La civilization es privilegio... o derecho privado, como usted dice literalmente. Y todos sabemos de dónde proviene el Derecho Privado, excepto el pobre profesor aquí presente... del cañón de un arma de fuego, en palabras de un caballero cuya franqueza usted apreciaría. ¿Es su conclusión, entonces, que Adler está, a pesar de su ingenuidad, en lo cierto, y tenemos más en común con los gobernantes comunistas de lo que nos separa?

-Permítame que le ilumine aún más. - dijo Celine... y la forma en que pronunció el verbo me hizo saltar. Los ojos azules de Drake brillaron un poco, también, pero eso no me sorprendió: cualquiera tan rico como Hacienda pensaba que era tendría que estar en el Secreto.

-Privilegio implica la exclusión de privilegio, así como la ventaja supone la desventaja. - siguió Celine. - De la misma manera matemáticamente recíproca, el beneficio implica la pérdida. Si usted y yo intercambiamos bienes iguales, eso es comercio: Ninguno de nosotros se aprovecha y ninguno de los dos pierde, pero si intercambiamos bienes desiguales, uno de nosotros se beneficia y el otro pierde. Matemáticamente. Ciertamente. Ahora, tales intercambios desiguales siempre se producen debido a que algunos comerciantes son más astutos que otros. Sin embargo, en total libertad (en la anarquía) tales intercambios desiguales serían esporádicos e irregulares. Un fenómeno de periodicidad impredecible, matemáticamente hablando. Ahora mire por usted mismo, profesor... saque la nariz de sus grandes libros y observe el mundo real tal como es... y usted no observará tales sucesos impredecibles. Usted podrá observar, en cambio, una función matemática suave, un beneficio constante que fluye hacia un grupo y un pérdida acumulada igualmente constante para todos los demás. ¿Por qué es así, profesor? Debido a que el sistema no es libre o sujeto al azar, como cualquier matemático le diría a priori. Bueno, entonces, ¿dónde está la función determinante, el factor que controla las otras variables? Usted mismo, o el señor Adler, lo han nombrado: la Gran Tradición. Privilegio, como yo prefiero llamarlo. Cuando A encuentra a B en el mercado, no tratan de igual a igual. A negocia desde una posición de privilegio, por lo que siempre obtiene beneficios y B siempre pierde. No existe más Mercado Libre aquí que en el otro lado del Telón de Acero. Los privilegios, o Leyes Privadas (las reglas del juego, promulgadas por el Politburó y el Congreso General del Partido Comunista por su lado y por el gobierno de los EE.UU. y la Reserva Federal en este lado) son ligeramente diferentes; eso es todo. Y esto es lo que se ve amenazado por los anarquistas, y por el anarquista reprimido en cada uno de nosotros. - concluyó, haciendo hincapié en la última frase, mirando a Drake, no al profesor.

El profesor tenía mucho más que decir atropelladamente, sobre las leyes de la sociedad que son las leyes de la naturaleza y las leyes de la naturaleza que son las leyes de Dios, pero decidí que era hora de circular un poco más, así que no pude escuchar el resto de la conversación. Hacienda tiene una cinta completa de la misma, estoy seguro, ya que puse el micro mucho antes de la comida.

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