18 mayo 2018

Música: Guerra de Vietnam

Mi generación estuvo en la guerra del Vietnam. No físicamente, desde luego, porque la guerra ya había acabado antes de que llegásemos a la edad de reclutamiento, pero sí en un sentido espiritual y cultural.

Los yanquis perdieron la guerra y trasladaron el trauma a la ficción. Como colonia de EEUU recibimos su propaganda, y muchos varones preadolescentes soñaban con ser Boinas Verdes y adentrarse en la jungla a disparar a los charlis con un M16.

En el plano musical vamos a visitar algunos daños colaterales de esa guerra.

Primera parada, 1966, la balada de los Boinas Verdes. A continuación la versión original, aunque pueden encontrar una versión en español aquí: Ballad of the green berets - RARE VERSION IN SPANISH



Era la primera fase de la "operación policial" de EEUU en el sudeste asiático, en la época en la que John Wayne podía hacer una película patriótica sobre el tema y parecía tan limpia moralmente como un western.

La segunda parada es Woodstock. Aquí ya tenemos oposición al reclutamiento forzoso, entre los asistentes al concierto habría jóvenes que podían ser llamados a filas.



La canción es de 1967 y el concierto de 1969. Jipis melenudos que no quieren ir a matar amarillos ni volver en ataúdes. Una actitud francamente antipatriota.

De este género de las canciones protesta hay abundancia de ejemplos. En aras de la brevedad no pondremos ninguno más. Baste con decir que el sentimiento contrario a la guerra iba creciendo, con sus manifestaciones, los que huían a Canadá para no ser reclutados, los testimonios de atrocidades cometidas por el ejército yanqui, la cantidad de soldados muertos...

Y la guerra acaba en 1975. Los veteranos sufren problemas, el país sufre una crisis de autoestima, y el cine nos recuerda lo mala que es la guerra. Hasta que los patriotas recuperan poder político y mediático para volver a su discurso original, la guerra era necesaria y perdimos por culpa de políticos que no nos dejaron ganar. O, por el lado más moderado, centrarse en que los soldados eran pobres chavales metidos en un jaleo a la fuerza o engañados, inocentes que estaban ahí esquivando balas (bueno, y matando un poco, pero a desgana y sin maldad).

Es cuando en las colonias vamos mamando esta cultura guerrera y sus historias de ex-combatientes, "Rambo", "Desaparecido en combate", incluso "El equipo A". Todos los héroes de acción han luchado en Vietnam, es donde se han convertido en hombres de verdad y aprendido todo lo que saben.

Es el momento en el que puede aparecer una canción sobre un marine que regresa de la muerte para ayudar a sus compañeros, "Camouflage" (1986). Una rareza divertida y épica que ofrecemos a continuación. Jungla, charlis, armas encasquilladas, napalm, y balas que vienen con tu nombre.



Los años 80 pasan y los veteranos cada vez son más viejos. Y como suele decirse, "Comedia = Tragedia + Tiempo". Se pueden hacer parodias como "Hot Shots 2", y en el plano musical lo del Vietnam ya sólo da juego para cosas como "Rambo Total" (1996), donde un imitador de Rambo nos informa de que tiene miedo, esto es un infierno, y no siente las piernas.



Como nota final, recordar que Rambo nunca dijo "No siento las piernas" sino que cuenta cómo a un amigo le volaron las piernas y no las encontraba. Y con esto acabamos, espero que les haya entretenido y recuerden que allí en Vietnam estuvimos todos de una forma u otra. Y fue muy duro, pero a veces deseamos volver por unos instantes. Allí manejábamos millones de dólares en equipo y aquí no nos dan empleo ni de lavacoches.

06 mayo 2018

Apropiación cultural

Es evidente que en nuestra sociedad todavía hay racismo. ¿Cómo me iría en las entrevistas de trabajo si mi aspecto fuera de gitano? ¿Recibiría muchas ofertas si en mi CV mi nombre de pila fuese Mohamed? Bueno, seguro que a ustedes se les ocurren muchas situaciones de discriminación, aunque también se han dado cuenta de que no se trata igual a un negro norteamericano con dinero que a un negro africano sin dinero.

A poco que tengamos empatía nos damos cuenta de que hay que luchar contra el racismo. Por desgracia esto de la empatía no abunda, y el cerebro humano tiende a hacer distinciones tribales. Tampoco ayuda que algunos medios de comunicación estén en manos de gente racista [1], que cuando hay un suceso sólo destaca la nacionalidad o raza de los agresores cuando no es española, pero no lo destaca en el caso de las víctimas.

¿Pero cómo luchar contra el racismo? Parece una tarea complicada. ¿Hay que ser abogado y pleitear? ¿Hay que ser dueño de un medio de comunicación? ¿Algo más sencillo? Se puede empezar por tratar a las personas como individuos, cada cual con su circunstancia, y exigir que se mejoren las circunstancias de todos los individuos. Para el pensamiento racista los genes están por encima de toda circunstancia vital, y si dejamos a un bebé chino en una isla desierta piensan que acabará comiendo con palillos porque lo lleva en la sangre.

Y así llegamos al tema del artículo: El concepto de "apropiación cultural". Por culpa del posmodernismo hay gente que piensa que luchar contra el racismo es evitar que se puedan sentir ofendidas personas de grupos oprimidos (aunque la persona como individuo no haya sufrido esas opresiones, lo que cuenta es la pertenencia tribal a un grupo). Y creen que estas personas se ofenderán si ven que personas de otros grupos se "apropian" de "su cultura". Cultura que a lo mejor piensan que se lleva en los genes, por cierto, lo que paradójicamente convertiría el concepto de "apropiación cultural" en una idea racista.

Por ejemplo, la teoría de la apropiación cultural dirá que sólo te puedes hacer trencitas en el pelo si eres de raza negra, y que si una persona de otra raza se hace trencitas está faltando al respeto y además ignorando un profundo sentido cultural que tiene llevar esa estética, aunque ahora mismo no te sabría explicar en qué consiste y ninguna persona negra se haya sentido ofendida. Antes pensábamos que era racista pensar eso de que si eres de tal raza sólo te puedes vestir y peinar de una manera, pero ahora esta gente ha descubierto que era al revés, que borrar las diferencias sería racismo y que lo bueno es mantener los estereotipos raciales.

Porque lo que realmente les importa es ponerse la medallita y decir que están luchando por un mundo mejor. Quieren casito, y creen que ganan puntos por señalar a los demás lo que están haciendo mal. Supongo que la mayoría aún son recuperables, y que ese deseo de mejorar las cosas se podría canalizar hacia algo útil que no recuerde a la Inquisición, pero para ello deberían reflexionar un poco sobre si lo que están haciendo es útil para la causa o están consiguiendo los efectos opuestos.

¿Existe algún caso real en que una persona esté legitimada en ofenderse por una apropiación cultural? No lo descartemos a priori por cuatro idiotas, vamos a pensar en ello.

Lo de "legitimada" lo digo porque ofenderse se puede ofender cualquiera por cualquier cosa subjetiva, de lo que hablamos es de si existe una razón objetiva.

Un ejemplo de los que se suelen manejar es lo relacionado con las creencias espirituales, por ejemplo que alguien por moda o estética luzca símbolos religiosos sin ser creyente. Bueno, ahí tenemos que reconocer que sí que puede haber un motivo de ofensa, aunque no siempre. Dependerá del significado que ese símbolo tenga en esa religión y de cómo se esté usando. Así que tampoco sería una regla válida en el 100% de los casos. Por ejemplo, si un ateo lleva un crucifijo no creo que un católico tenga derecho a ofenderse, pero si se lo mete por el culo sí que tiene derecho a ofenderse. Aunque a eso yo no lo llamaría "apropiación cultural", habiendo otras palabras para definirlo.

Una "apropiación religiosa" (palabra que no usarán en lugar de cultural) sería que alguien llevase kipah sin ser judío, o el turbante sij o el brazalete kara sin haber hecho los votos del khalsa.

Otro ejemplo, que alguien pretenda ser un chamán sioux sin ser de raza sioux, y esté cobrando por hacer ceremonias. Bien, ahí o bien se le puede llamar estafador, o bien podría haber aprendido de un auténtico chamán sioux, en cuyo caso estaría en su derecho y sería estúpido criticarle por no ser de la raza correcta. Lo mismo si ha aprendido kung-fu sin ser chino.

Otro ejemplo, disfrazarse de estereotipo racial para ridiculizarlo. Pues es una actitud racista, pero no es una "apropiación" de nada. ¿Por qué inventar palabras nuevas? También es machista, dando otro ejemplo, que hombres aprovechen para vestirse de mujer en carnavales y escenifiquen con ello su idea de "todas putas". Pero no lo llamamos "apropiación sexual".

¿Vender cosas inspiradas en tal o cual artesanía nativa? Bueno, es una explotación de unos elementos asociados a una cultura, cierto. Como hay dinero por medio será un tema delicado, pero no acabo de ver creíble que por ser de tal raza te tengan que pagar un porcentaje de todo lo que se fabrique basado en un diseño de tus antepasados.

¿Ser un pijo y hacer flamenquito? Eso es postureo.



Así pues, por resumir, creo que el concepto de "apropiación cultural" debería desterrarse, aunque hay casos de "apropiación religiosa" indebida, y una serie de conductas racistas que se puede calificar como tales sin camuflarlas con el adjetivo "cultural". También es posible que alguien, sin pretenderlo, ofenda a otra persona, y que se puede aprovechar para explicar las cosas y mejorar la empatía y la convivencia social sin que parezca que estamos protestando para llamar la atención o ganar puntos en el juego identitario posmoderno.

También creo que los progres que se preocupan por estas cosas son mejores que los carcas, y que esa preocupación se puede reconducir hacia una lucha más efectiva.

Y que casos como el de un chino-americano linchando en Twitter a una blanca por ir al baile de graduación con un vestido de inspiración oriental son el ejemplo que decía antes de payasada que va a conseguir el efecto contrario.




[1] "En la primera reunión a la que me convocaron, me encontré a Pablo Mayo, a su socio, a Roberto, a Salazar y a Javier Martínez, jefe de sucesos del periódico Las Provincias, ultraderechista y amigo íntimo de Roberto."
https://www.diagonalperiodico.net/libertades/fortuna-del-negocio-la-prostitucion-va-grupo-minoritario-ultraderechista.html

25 abril 2018

La empresa privada

Se habla mal de los funcionarios desde tiempo inmemorial. La colección de tópicos es conocida (vagos, inútiles) pero sobre la empresa privada y sus muchas deficiencias no se habla tanto. ¿Es todo perfecto en la empresa privada? ¿Reina la meritocracia?

Porque el empacho mental llega hasta el punto de que se considera una virtud que los políticos tengan experiencia en la empresa privada, pero obviamente no como currelas del montón (eso sería más propio de países comunistas), aquí lo que se valora es que hayan montado o dirigido una empresa, que para algo vivimos en una dictadura capitalista. Crear una empresa le daría al político un halo de "emprendedor" que crea empleo y riqueza de la nada (a no ser que sea Pablemos, que entonces es motivo de investigación por si ha pagado en negro), y gestionarla es para el rebaño periodístico la única manera de que sepan lo que es una nómina y las dificultades que sufren los empresarios en su desinteresado afán por dar dinero a la plebe.

La confusión mental entre lo público y lo privado va siempre en la misma dirección; colocar a un empresario millonario al frente de lo público es positivo (como es tan rico no robará, Berlusconi y Trump ganando elecciones con esa idea), pero colocar a un funcionario al frente de una empresa ya no lo es tanto. ¿No sería mejor que cada uno se quede en lo suyo? No, que va, hay que dirigir el país como si fuera una empresa aunque sean dos mundos diferentes. Y si el gestor de lo público desprecia lo público todavía mejor.


(En un "sorprendente" giro posmoderno los progres optan por criticar que en esta portada todas las figuras sean masculinas, sin entrar en el fondo del asunto.)

¿Cual es la ventaja de la empresa privada? ¿La disciplina que supone poder despedir a la gente, hacerles trabajar horas extra sin compensación, encadenar contratos temporales en fraude de ley?

Por mi experiencia trabajando en varias empresas privadas puedo asegurar que no veo mucha meritocracia. En primer lugar la mayoría de dueños de una empresa, no digo todos pero sí la inmensa mayoría, tienen como único mérito el que sus padres tuvieran dinero. A partir de ahí los estudios, los contactos, etc. Si en la empresa privada hubiera meritocracia sería fácil que una persona sin dinero pero con capacidad pudiera obtener préstamos para montar su empresa, sin tener que arriesgar lo poco que tenga, y devolverlos cuando lleguen los beneficios. En lugar de ello tenemos una legión de "emperdedores" arruinados por muy listos y capacitados que fuesen (que tampoco creo que lo fuesen la mayoría).

Generalizando siempre, tanto como se hace con los funcionarios... ¿Tus jefes sabían más que tú, hacían más horas, de verdad tenían más mérito que nadie? Me refiero al dueño de la empresa, no al encargado. Por mi experiencia ni saben ni pasan más horas que el resto en la oficina. No todos eran ricos de familia, uno de los primeros que vi había dado el braguetazo y el rico era su suegro. Otro llevaba quebradas tres empresas (tremendo mérito), pero debía tener alguna habilidad para negociar capitales, eso sí.

¿Y ascender por méritos? ¿Es que eso no ocurre?

Bueno, en las empresas hay ascensos, cierto. Pero el mérito que más pesa es la fidelidad al jefe. Ascienden antes los pelotas, los que le caen bien, los que son buenos perros guardianes, los que tienen estómago para abandonar a sus compañeros y apretarles las tuercas. Estos sí que hacen más horas, se créen que van a heredar la empresa, hacen el trabajo sucio de mangonear a la plebe.

Los encargados tienen una forma de mérito. Consiguen exprimir a los subordinados para que sean más productivos, o su cabeza puede rodar. Si entendemos la meritocracia así, pues vale. ¿Pero usted votaría a un tipejo así acostumbrado a lamerle el culo al jefe? ¿Le va a representar a usted, pobre votante anónimo que se crée que le está pagando el sueldo con sus impuestos? Ya les adelanto que no, que su sueldo depende de otras personas.

¿Entonces la empresa privada es más productiva? Hay gente que está ahí calentando el asiento y viendo el Marca en la pantalla, o jugando con el móvil. A menudo se valora que los trabajadores estén mucho tiempo sentados aunque no hagan nada de provecho. Sí, tenemos que cumplir algunos objetivos, pero no nos flipemos, yo puedo tener mucha faena una semana y pasarme dos de relax. Mucha gente no rinde por las tardes, daría casi igual que se fueran a su casa antes. Otros no hacen casi nada hasta que no almuerzan. Se podría hacer la misma faena con menos horas. También están los enchufados de turno, o los que se llevan bien con el encargado y tienen algún privilegio no relacionado con su eficiencia. No sólo ocurre en el sector público.

La obligación del preso es fugarse, y la del trabajador escaquearse todo lo que pueda para recuperar la plusvalía que le roba la empresa. Esto es así en todas partes. El funcionario típico sólo tiene más impunidad para hacerlo.

Por no hablar de que en una economía capitalista toda la actividad productiva está al servicio del capital, esto es, puede que algo sea necesario o deseable pero no se hará si no da beneficios inmediatos. En cambio, si vender humo da dinero pues se vende humo y se fabrica humo. Se construyeron pisos que no se iban a poder vender, se alimentan burbujas que acaban reventando, etc. Podría haber una persona con talento para hacer algún avance científico o médico, pero como no hay dinero para que se pase diez años investigando pues no se investiga. El Sistema en sí no es eficiente.

A la hora de criticar al funcionariado también hay dobles raseros. Por ejemplo, el ejército no recibe críticas y es donde más posibilidades de corrupción hay (digamos que se emiten facturas muy infladas). No se puede hablar igual de funcionarios de ventanilla, que de médicos, profesores, policías, bomberos... Porque cada grupo tiene sus particularidades.

En conclusión, sin negar los defectos del trabajo público dejemos de pensar que la empresa privada es tan modélica. Y lo de desviar la atención y decir que esto que hablamos sólo pasa en las empresas españolas y no pasa en los países serios... Me temo que es algo universal y que no existen esos míticos "países serios" tan queridos para los cosmopaletos, pero eso da para otro artículo.

16 abril 2018

Un Currículum triunfador

Siempre pegado a la actualidad y víctima de la titulitis galopante, adjunto las siguientes modificaciones a mi Curriculum Vitae, para que los lectores sepan que no están leyendo a un pollastre cualquiera. Escrito con la máxima sinceridad y humildad.


Doctorados
  • Doctor en Teología y Filosofía por la Universidad de Cambridge (2005)
  • Doctor en Física por el MIT (1999)
Masters
  • Máster de Ciencias Políticas por Harvard (2015)
  • Máster de Economía y MBA por la London School of Economics (2008)
  • Máster de RuneQuest por la Universidad Politécnica de Valencia (2000)
Premios, honores, títulos nobiliarios, etc.
  • Gran Duque de Toscana
  • Caballero de la Orden de Malta
  • Vencedor del Kumite de Hong-Kong en 1998
  • Orden del Mérito Militar por el ejército serbio (1995)
  • Co-fundador de los "Hermanos de la Luz", secta destructiva y lucrativa (1994)
  • Semifinalista premio Planeta en categoría juvenil (1991)
Publicaciones
  • "Gnostic leanings and radical politics in Medieval East; Hashashim and Roshaniya examples", Anthopological Review
Áreas de interés
  • Todo lo relacionado con el arte de matar gente
  • Coctelería
  • Arqueología
Habilidades adicionales
  • Mover las orejas
  • Coctelería
  • Nigromante nivel 20
Idiomas
  • Inglés (bilingüe)
  • Latín
  • Esperanto
  • Alemán
  • Serbocroata
  • Klingon

09 abril 2018

El postureo

Si un señor dijera que hay mucho postureo entre las feministas podríamos decir que es el típico arrebato machista de "me están quitando mis privilegios masculinos", "el feminismo de hace cien años era el bueno, porque a mi no me ha afectado, pero el de ahora es un horror", etc. Sin embargo, quisiera hacer ante ustedes la siguiente reflexión a partir de esta noticia publicada:

Vestir la mantilla como “reivindicación feminista”

Mujeres jóvenes defienden la recuperación del uso de la prenda tradicional como signo de identidad colectiva


Bueno, pues eso, una cosa es que cada cual vista como quiera pero ¿Créen ustedes que el uso de la mantilla es una reivindicación feminista, o que la palabra ya se usa sin ningún criterio ni formación previa porque se ha puesto de moda? ¿Existe el postureo feminista? ¿Acabará alguien diciendo que el burka es feminista porque protege a la mujer de ser sexualizada por las miradas masculinas? ¿Atacar a la señora Cifuentes es machismo?



En fin, me parece que sí que hay gente que se ha apuntado al carro del feminismo por moda. Si el único requisito para ser feminista es ponerse a una misma la etiqueta y no se exige nada más... Y no es el único tema de postureo, el twitter está lleno de gente que se apuntó al comunismo por moda, se puso una hoz y un martillo en el nick, y luego defiende las mismas cosas que gente del PP. Lo mismo de antes, si el único requisito es decir que eres algo, si no se exige un mínimo de formación, esto es lo que acaba pasando. Modas ideológicas y postureo.



Y esta es la reflexión de hoy. Ustedes dirán si existe postureo o si cualquiera que se diga feminista lo es de la noche a la mañana y está bien que diga cosas que contradicen a otras feministas, si pueden haber varias tendencias que se contradigan y todas son válidas, si un machista puede decirse feminista y debemos aplaudirle por ello aunque no cambie ninguna actitud, o si esto tiene alguna solución y se admite que un hombre diga de una mujer que su feminismo es falso. Porque si empezamos negando que un hombre pueda opinar sobre el tema no vamos a llegar a ninguna parte.

A lo mejor toda la culpa es del posmodernismo.

30 marzo 2018

La inflación liberal

Vamos a adentrarnos en otro periplo económico a costa de la religión liberal y sus dogmas. Vamos a hablar de la inflación y de cómo una teoría económica que se quiere presentar como la única que da prosperidad, en el mundo real y por sus propios dogmas se ha dedicado a contener lo que todos entenderíamos pro prosperidad. Que para muchos este nivel es muy cómodo, no digo que no, y ya sabemos que algún día les tocará la lotería y serán ricos y dejarán de trabajar. O puede que cuando se jubilen tengan que elegir entre comprar comida o medicinas. No sé, el futuro es incierto, no podemos predecirlo.

¿Qué es la inflación?

Es el incremento general y persistente del nivel de precios durante un período de tiempo. Es decir, que todo lo que compra la gente está más caro, y por lo tanto el dinero pierde valor, ya que con la misma cantidad de dinero se pueden comprar menos cosas que antes. [1]

Supongo que todo el mundo que tenga unos pocos años de experiencia en hacer la compra se habrá dado cuenta de que los precios acaban subiendo.

¿Es mala la inflación?

A nivel de gente común como ustedes y un servidor de ustedes la inflación puede ser mala siempre y cuando no nos suban el sueldo, pensión, etc. Si los ingresos se quedan como están usted tendrá menos dinero, y si tiene dinero ahorrado... Ese dinero ahora valdrá menos.

Pero si a usted le van subiendo los ingresos acorde con la inflación, usted mantendrá su poder adquisitivo. La mayoría de la gente no prestará atención a que el dinero ahorrado valga menos, pero podría ser que alguna gente se alarmase por ello y decidiera no ahorrar o buscar una burbuja en la que invertir (como la vivienda) con los riesgos correspondientes. Como los liberales son amigos de la gente que tiene mucho dinero para invertir, y la inflación les afecta a ellos más que a las personas normales que viven al día, este tema les preocupa mucho.

Las teorías liberales (y de esta religión hay varias tendencias; neoclásicos, escuela de Chicago, escuela de Austria...) coinciden en que la inflación es el Coco, el hombre del saco, el Apocalipsis, y aquello que hay que evitar a toda costa. Aunque no les guste la intervención del Estado ni los mercados regulados, reclaman políticas destinadas a contener la inflación.

La teoría que actualmente tiene más poder político, sobre todo en la zona euro, es el "ordoliberalismo", la variante alemana del socioliberalismo (lo que en otro artículo llamamos "pensamiento único" [2]) y su primer dogma es que el Estado debe legislar para asegurarse de que el libre mercado produce resultados cercanos a su potencial teórico [3]. Y por lo tanto debe actuar para contener la inflación.

¿Por qué aumenta la inflación?

Pues también hay varias teorías. La más aceptada por los creyentes es la de Milton Friedman, de la escuela de Chicago: Hay un desajuste entre la "masa monetaria" (y por tanto la demanda de bienes y servicios) y la oferta. "La inflación siempre es un fenómeno monetario".

En otras palabras, si todo el mundo tiene más dinero y se dedica a comprar cosas que antes no compraba porque no tenía dinero, lo lógico será que suba el precio de las cosas. Y la inflación.

Empezamos a ver que a lo mejor la prosperidad, o lo que siempre hemos entendido como tal, no sería algo positivo sino negativo para la religión liberal, puesto que conduce a la temida inflación. Ahora puede que alguien me pregunte "¿Pero entonces usted qué propone? ¿Que suba la inflación a lo bestia y sin control?" No, esperen, yo de momento no propongo nada, sólo estoy analizando unos hechos y todavía no he acabado.

Para la minoritaria y cada vez menos prestigiosa escuela de Austria, en la que el Estado es siempre el culpable de todos los males, la inflación sucede porque el Estado ha creado más dinero del necesario para cubrir la demanda de dinero. Y es culpa de los Bancos Centrales. Es una pena que, en realidad, el dinero sea creado a demanda de la banca privada, y que los Bancos Centrales no sean públicos (como la escuela de Austria sostiene) sino privados [4]. Pero bueno, ya se sabe que las religiones extremistas acaban perdiendo contacto con la realidad.

Los impuestos

Los liberales se pasan la vida diciendo que los impuestos tienen que ser bajos y que el Estado debe recaudar menos y gastar menos, pero lo que no suelen decir es que con los impuestos también se contiene la inflación.

Si una buena parte de los ingresos de la mayoría de la gente se van con los impuestos, la gente tendrá menos dinero para gastar y por tanto no sube la inflación. Si bajan los impuestos y la gente tiene más dinero para gastar subirá la inflación.

¿Hemos oído "contradicción"? ¿Acaso los liberales dicen que quieren una cosa pero en realidad quieren otra? La clave está en la frase "la mayoría de la gente". En realidad los liberales no quieren que bajen los impuestos de todo el mundo, sólo de las grandes empresas y grandes fortunas. Pero claro, no pueden decirlo abiertamente, tienen que conseguir un consenso entre las clases más bajas que la suya.

"Eso es falso, es usted un conspiranoico y un manipulador" podría decir alguien. Pero les recuerdo que estoy usando las propias definiciones del liberalismo: Ellos créen que la inflación se produce por el exceso de masa monetaria y no quieren que la gente tenga más dinero para gastar. Y no, no lo hemos entendido mal. ¿Quieren otra prueba? ¿Han oído hablar del NAIRU?

¿Qué es eso del NAIRU?

El término NAIRU es un acrónimo derivado de la expresión inglesa Non-Accelerating Inflation Rate of Unemployment (Tasa de desempleo no aceleradora de la inflación). Si la tasa de paro cae por debajo de la NAIRU es probable que la inflación se dispare. [5]

En otras palabras, para los liberales existe una tasa óptima de paro de la que no se debe bajar. Si todo el mundo tiene trabajo es malo, porque gastarán más dinero o harán que suban los sueldos y aumentará la inflación. "Que se jodan" deben pensar . Y como el NAIRU depende de la producción potencial, según países, si el PIB aumenta por encima del potencial aumentará la inflación puesto que la demanda de factores de producción superará la oferta. O sea que también hay que contener el PIB, no sólo el empleo.

Estamos hablando de una ideología que pone una teoría por encima del bienestar del personas, ya que ni siquiera se ha podido demostrar que el NAIRU tenga una base científica. De hecho, al ver que el paro bajaba y la inflación no subía los liberales han decidido que se habían equivocado al calcular el NAIRU y que su valor ha bajado. [6]

Ahora la gran pregunta: ¿Si el pleno empleo podría disparar la inflación, no pasaría lo mismo si bajasen los impuestos? Porque en ambos casos habría más dineros en manos de la gente.

El único contraargumento que se me ocurre para seguir creyendo que se pueden bajar impuestos (de forma significativa, quiero decir) es decir que habría que reducir el gasto público, aunque se desconozca su peso en la inflación, que se abandone la lógica ordoliberal y se abrace el minarquismo. [7] Aunque en el mundo real nadie lo haya experimentado.

O también podrían admitir que sus ideas sobre lo peligrosa que es la inflación están equivocadas, o que no conocen bien sus causas. Pero sería muy raro que una religión desmienta sus propios dogmas.


[1] https://es.wikipedia.org/wiki/Inflaci%C3%B3n
[2] https://planeta-simio.blogspot.com.es/2017/05/el-pensamiento-unico.html
[3] https://es.wikipedia.org/wiki/Ordoliberalismo
[4] https://www.elblogsalmon.com/mercados-financieros/el-origen-privado-de-los-bancos-centrales
[5] https://en.wikipedia.org/wiki/NAIRU
[6] http://obr.uk/box/the-equilibrium-unemployment-rate/
[7] https://planeta-simio.blogspot.com.es/2017/08/minarquismo.html

12 marzo 2018

Este 8 de marzo

Este pasado 8 de marzo, día de la mujer trabajadora (que no de "la mujer" a secas, que eso suena a fiesta inventada por El Corte Inglés), hubo una huelga, unas manifestaciones, y una serie de movimientos entre curiosos y confusos por parte de los medios de comunicación y la política.

Hemos asistido a la primera huelga que se ha publicitado de forma positiva en los medios, que ha sido seguida por una reina [1], y para la que El Corte Inglés ha dado permiso para que sus trabajadoras la hagan [2]. Es todo tan raro que uno no sabe por dónde empezar... Una reina haciendo huelga ¿En vez de hacer "nada" ha hecho "nada de nada"? ¿Contra qué patrón ha hecho su huelga? ¿Si una empresa ha dado "permiso" hoy significa que en el resto de huelgas ha prohibido a sus currantes que la hagan?

Pero bueno, es que a lo mejor tampoco estamos hablando de una huelga, porque para los sindicatos mayoritarios (y comprados por los sucesivos gobiernos) UGT y CCOO sólo había que hacer unos paros de dos horas. Otros sindicatos convocaban huelga de 24 horas para hombres y mujeres, pero estos convocaban paros de dos horas sólo para mujeres. Más que una huelga lo que querían hacer era una "performance", y el consumo eléctrico no notó descenso de actividad. [3]

Sobre el seguimiento de las huelgas deberíamos de preguntarnos por qué cada vez es menor, o darle la vuelta a la pregunta y plantear qué sectores y trabajadores hacen huelgas para ver si entendemos por qué el resto no... Pero eso sería otro tema. Para el que nos ocupa baste con decir que no, no hubo huelga el 8 de marzo, que fue un fracaso. Que será verdad el lema de que "si las mujeres paramos se para el mundo", pero el caso es que no se pararon.

Lo que sí tuvo seguimiento fueron las manifestaciones posteriores a la jornada laboral, cuando no hay riesgo de perder dineros o quedar mal con los jefecillos y encargados. Ahí sí que hay que decir cosas positivas de la participación. Y al día siguiente aparecieron los políticos que se reían de la huelga una semana antes para decir que estaban a tope con el feminismo.

Así pues, tenemos una huelga que no es huelga pero que acabaron siguiendo y apoyando los medios de comunicación, unas manifestaciones masivas en las que no se exigió nada concreto a los políticos, y unos políticos que han cambiado de actitud tras las manifestaciones para hacer unas declaraciones vacías de propósitos. Ustedes me perdonen el cinismo, pero creo que se ha avanzado muy poco y que hay que empezar a señalar culpables y plantearse objetivos más ambiciosos.

Por ejemplo, exigir que se legisle el permiso de paternidad obligatorio, y que los padres no puedan cederlo voluntariamente a las madres porque entonces estaríamos de nuevo en las mismas, cargando a la mujer con todo el peso de la crianza y lo que ello supone en su vida laboral. La "brecha salarial", según las estadísticas, tiene como principal causa la maternidad (reducción de horarios, excedencias), y el que se prefiera contratar a hombres antes que a mujeres también está influido por ello.

Que esto no se me ha ocurrido a mi, que es verdad que estaba en las reivindicaciones para el 8 de marzo, pero que no se ha exigido mucho... Porque viendo las reacciones del gobierno, si esto hubiera sido un éxito se estarían sentando a negociar las exigencias ¿No? Y eso no ha pasado.



[1] https://www.elplural.com/politica/2018/03/05/reina-letizia-huelga-8m-casa-real-feminismo
[2] https://www.vozpopuli.com/economia-y-finanzas/empresas/huelga-feminista-8M-el-Corte-Ingles-inditex-libertad-empleadas-secundar_0_1113490129.html
[3] https://cronicaglobal.elespanol.com/business/huelga-feminista-8m-consumo-electrico_126077_102.html


28 febrero 2018

Cine: El último gran héroe (1993)


Seguramente los más jóvenes no conocerán esta película de 1993. Las razones serán varias, entre ellas que compitió en taquilla contra "Parque Jurásico" y salió perdiendo. También es cierto que se trata de una obra incomprendida en su época. Aunque no tuvo una recaudación tan mala se considera un fracaso porque el gasto en publicidad se disparó hasta la estratosfera (y no es una metáfora, se incluyó publicidad en un cohete espacial), y la mayoría del público no entendió si estaba viendo una comedia, una de acción, o qué nuevo género intentaban crear. A día de hoy las críticas negativas superan a las positivas.

Pero bueno, yo la vi cuando se estrenó, con mis amigos, y nos lo pasamos en grande.

¿De qué trata? Pues de un chavalín que es fans de Arnold Schwarzenegger y gracias a un ticket mágico consigue entrar en una de sus pelis de acción. Una fantasía preadolescente, mezclada con parodia del cine del momento. Tiene momentos bastante buenos, algún diálogo curioso, y aunque no acierte con el tono se la recomiendo a todo el que no la haya visto. Eso sí, sepan ustedes a lo que van: Si no les gusta Arnold ni entienden las fantasmadas del cine de acción puede que esto no sea para ustedes.
  
Y lo que viene a continuación es una historia de cómo se creó esta cosa tan singular.
   
Dos universitarios (Zak Penn y Adam Leff), en una de esas conversaciones absurdas que todos hemos tenido y tomando como máximo referente cultural la serie de animación "Los Simpson", decidieron que sería divertido escribir un guión para una película de acción que usara todos los tópicos de los 80, de "Arma letal" en adelante, y les diera la vuelta. Lo que años después hizo "Scream" con el cine de terror. Así que se dedicaron a alquilar pelis en el video-club como si no hubiera un mañana, y leer guiones en una biblioteca especializada.
   
A los más jóvenes esto os parecerá una locura. ¿No podían bajar las pelis y los guiones de internet? No, eran otros tiempos. Todo era más difícil. Excepto lo de conseguir que tu primer guión se convirtiera en una superproducción. Por lo visto eso era más fácil entonces.
   
La primera versión del guión trataba sobre un quinceañero aficionado al cine que se cuela en una película del policía más duro de todos, Arno Slater. Guiño a Arnold en el nombre del personaje, desde luego. Arno resulta ser un personaje muy plano que actúa sin pensar, y el chaval le hace reflexionar y se anticipa a lo que va a suceder porque se conoce todos los tópicos: "Ahora el malo va a secuestrar a tu mujer", "Deberías llamar a los refuerzos antes de ir allí", etc.
   
Los dos colegas no sólo acabaron de escribirlo (que es donde falla la mayoría), lo titularon "Extremely Violent", y gracias a un amigo de un amigo acabó en la mesa de un agente de Hollywood. El cual seguramente lo leyó por pura causalidad entre el montón de guiones que tenía a mano. Y le gustó, así que lo compró y se empeñó en rodarlo.

Pero el guión no era lo bastante profesional, así que contrató a Shane Black para reescribirlo. Y resulta que Black era el guionista de "Arma letal", es decir, que acabó retocando un guión que parodiaba sus guiones. Así es la vida. No sólo eso, sino que el propio Arnold iba a interpretar a un personaje que se había creado como parodia de él mismo.

Arnold quería que su personaje fuese más tridimensional, aunque la gracia del guión original estaba en que no lo era. Arno Slater se convierte en Jack Slater, el protagonista de 15 años pasa a tener 12 y se rebaja el nivel de grosería para que la puedan ver los más jóvenes... Al final la película que vimos debe más a Black que a sus dos creadores originales. Los productores sabían que tenían una idea buena entre manos pero no sabían por dónde tirar y pagaron otro millón de dólares al guionista Akiva Goldsmith para que le diese otro repaso... Contrataron al director John McTiernan, de "La jungla de cristal", que empezó a rodar sin apenas tiempo para repetir tomas... Dicen que ni siquiera tuvieron tiempo de editar, porque los estudios se habían gastado tanto dinero en publicidad que cada día que pasaban sin estrenar perdían dinero.

El resultado fue algo caótico visto en perspectiva. Sí, nos lo pasamos en grande porque era la época, éramos fans, y tenía puntos muy buenos, pero es verdad que aquello era una locura y que podían haberlo hilado mejor. O quizás nos gusta precisamente porque es una locura.

03 febrero 2018

Cine: El despertar de una nación (1933)

Recientemente he podido ver esta película de 1933, cuyo título original es "Gabriel over the White House", gracias a teclear "descarga cine clásico" en nuestro buscador favorito.

Busqué esta obra porque soy aficionado al periodo de entre guerras, años 20 y 30, y leyendo sobre lo que Hollywood hacía antes de que se aprobase la censura (el llamado código Hays) descubrí que existía un film en el que un presidente de EEUU convertía el país en una dictadura. Recuerden que estamos hablando de los años 30 y que muchos yanquis veían con buenos ojos a Mussolini y Hitler, y que eran los años de la Gran Depresión. ¿Cómo de terrible sería "El despertar de una nación"? Estaba a punto de descubrirlo.


Si bien les he confesado antes mi afición por la época, debo reconocer que no soy capaz de establecer todo el contexto de 1933 para valorarla en su justa medida. Puedo decirles que Franklin D. Roosevelt es nombrado presidente en este año, pero la peli ya estaría rodada para entonces, y no sé si fue pensada como un dardo en su contra, todo lo contrario, o era indiferente.

El argumento nos presenta a un recién elegido presidente Hammond, un político tópico dispuesto a servir al partido y a sí mismo, dejar que pase el mandato, y hacer más bien poca cosa útil para la sociedad mientras el pueblo sufre la crisis económica. Nada inusual en el cine de la época, en el cine actual, y en los comentarios de barra de bar ("Todos son iguales, uuh"). Tiene un sobrino, tierno infante, que quiere ser gángster de mayor porque ha visto pelis del tema. Y siendo soltero tiene una amante a la que enchufa como asistente en la Casa Blanca. La depravación moral es patente, aunque al menos no está casado.

Pero todo cambia cuando sufre un accidente de tráfico y queda en coma. Un día despierta y empieza a actuar como si fuese otra persona, más enérgica y con un plan de acción. Su amante compara esta transformación con una historia de la Biblia en la que el arcángel Gabriel inspiró al profeta Daniel. Historia que desconozco, y de nuevo pido disculpas por ello a mis estimados lectores.

Por supuesto, el presidente renovado moralmente abandona todo contacto carnal con la señorita, y esta acabará en los brazos de otro asistente. Llegará un momento en que el Congreso se oponga al presidente y debata un "impeachment" para apartarlo del cargo. Momento que el presidente aprovechará para declarar la Ley Marcial y establecer una dictadura. Eso sí, justificada como "democracia de la buena" porque será "un gobierno para el mayor bien del mayor número".

A ver, es que el argumento nos presenta que el presidente de los EEUU es poseído por una entidad sobrenatural y bajo su influjo impone una dictadura. Podría ser una película de terror, o un episodio de "En los límites de la realidad", pero como para los autores la idea de dictadura es algo positivo... Todo va de maravilla desde entonces.El guionista se lo guisa y se lo come, y así bajo la Ley Marcial los parados son contratados por el ministerio de la guerra, los mafiosos detenidos por el ejército y llevados ante un tribunal militar que los fusila al amanecer...


Y se acaban los problemas a base de poner los cojones encima de la mesa. Sí, amigos, parece como si los guionistas escuchasen una mezcla de Losantos y Cárdenas por las mañanas mientras se ponen finos de alcohol mal destilado.

Lo curioso es que todo sucede como si fuera una película de Frank Capra... Me explico, se expone una serie de cosas que suenan a barbaridades si se leen o piensan, pero de forma tal que parecen algo natural y bucólico, un viaje apacible hacia un final feliz. Una fantasía totalitaria en la que sólo mueren los malos, y prosperan los justos.

No esperen diálogos interesantes ni personajes bien desarrollados. Resulta interesante, sin embargo, la aparición del "Ejército de desempleados" que planea marchar sobre Washington al principio de la cinta, liderados por un tal Bronson, al que el presidente Hammond pre-posesión califica de "anarquista", cosa que el tal Bronson niega. Se trata de una masa de ex-combatientes de la Primera Guerra Mundial que están en paro por la crisis. Podría parecer un intento de repetir la "Marcha sobre Roma" de Mussolini, pero en 1932 hubo un "ejército" liderado por un sacerdote católico (James Cox) que marchó desde Pennsylvania a Washington exigiendo al gobierno un programa de obras públicas para darles trabajo y la subida del impuesto de sucesiones al 70% para que los ricos aportasen algo a ese esfuerzo. Cox montó un partido político pero acabó respaldando a Roosevelt. Y el llamado Bonus Army, compuesto por veteranos que exigían unos pagos, fue disuelto por policía y ejército causando notable descrédito para el presidente Hoover y ayudando a la victoria de Roosevelt.

Pero todavía más interesante es el llamado "Business Plot", conspiración denunciada en 1933 para derrocar a Roosevelt mediante un golpe de estado apoyado por una marcha de ex-combatientes de la "Legión Americana" e instaurar un régimen fascista. Así lo contó el general Butler, pero no pudo demostrarlo. Probablemente el plan nunca pasó de la fase de planificación y charlas de bar entre burgueses temerosos de que el New Deal llevase al país al socialismo.

Volviendo a la película, tal vez ustedes se pregunten cómo acaba. Siguiendo con el populismo, el presidente poseso decide que EEUU ha sido demasiado generoso dando dinero a otros países y es hora de exigirles que le devuelvan los préstamos. Para ello organiza una cumbre en un yate, al mismo tiempo que una exhibición de fuerza militar aérea en la que bombardean un barco. Los mandatarios quedan acobardados ante el poder de la aviación y no sólo pagarán sus deudas sino que firmarán una Pax Americana mundial. Y tras la firma el presidente muere, en línea con la tradición dictatorial romana, en la que figuras como Cincinato abandonan el gobierno una vez hecho su trabajo.

En resumen, una película curiosa, no especialmente brillante, y que podría haber sido mucho más enloquecida.

17 enero 2018

Cristianismo y esclavitud

A través de películas como "Quo Vadis" se nos ha vendido la idea de que el cristianismo primitivo estaba en contra de la esclavitud. Bien, pues tampoco es cierto, y en este artículo examinaremos lo que realmente dice la Biblia al respecto, y lo que fue la teoría y práctica de ese cristianismo. Si alguien no está de acuerdo con la conclusión y sabe más del tema espero que sea capaz de aportar datos en los comentarios. (Lo digo porque algunos creyentes se sienten impelidos a comentar pero nunca aportan datos al debate)

En primer lugar, en el Antiguo Testamento se habla de la esclavitud como algo normal de la época. En ningún momento Dios ni los profetas dicen que la esclavitud sea algo malo, sino que dan normas para el trato de los esclavos acordes con lo que se practicaba en Oriente Medio.

En el Nuevo Testamento se sigue hablando de la esclavitud como algo habitual, y en los evangelios leemos varias parábolas en las que un señor tiene varios siervos... Aquí pueden entrar en juego las traducciones y alguien puede pensar que no siempre se habla de esclavos sino que a veces se habla de trabajadores y criados con sueldo. No importa, el caso es que no se denuncia nunca la esclavitud. Se denuncia la fornicación, por ejemplo, sin lugar a dudas, pero no que varios millones de personas carezcan de libertad en el Imperio Romano.

Un ejemplo de cómo se trata el tema en el Nuevo Testamento:

Esclavos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo; no sirviendo al ojo, como los que agradan a los hombres, sino como siervos de Cristo, haciendo con ánimo la voluntad de Dios; sirviendo con buena voluntad, como al Señor, y no a los hombres; sabiendo que el bien que cada uno haga, eso recibirá del Señor, sea esclavo o sea libre.
Y vosotros, amos, haced con ellos lo mismo, dejando las amenazas, sabiendo que el Señor de ellos y el vuestro está en los cielos, y que para él no hay acepción de personas.

Carta a los Efesios, 6, 5:9

Así pues, ni Jesús ni los Apóstoles se pronunciaron contra la esclavitud. Sin embargo, en las películas vemos a estos primeros cristianos muy preocupados por el tema. Es obvio, son películas hechas para la mentalidad actual, y de ningún modo son fieles a la realidad de otra época.

Sí que se habla de tratar bien a todas las personas, sean libres o esclavos, pero no se contempla que la esclavitud sea una merma de la dignidad humana o algo que haya que combatir.

Tenemos que esperar hasta San Agustín de Hipona, cerca de 400 años, para leer que el origen de la esclavitud está en el pecado. Sin embargo, también se abstiene de atacar a la institución:
“Pero por naturaleza,tal como Dios creó en un principio al hombre, nadie es esclavo de otro hombre o del pecado. A pesar de todo, esta misma esclavitud, fruto del pecado, está regulada por una ley que le hace conservar el orden natural y le impide perturbarlo.Porque si no se hubiera quebrantado esta ley, no habría lugar a castigo alguno de esclavitud. Por esta razón el Apóstol recomienda incluso a los esclavos que se sometan de corazón a sus amos, y les sirvan de buena gana. De este modo, si no pueden emanciparse de sus dueños, convertirán su esclavitud en una, por así decir, libertad, sirviendo con afectuosa fidelidad, en lugar de servir bajo un temor hipócrita, hasta que pase la injusticia y se aniquile toda soberanía y todo humano poder, y Dios lo sea todo para todos”

San Agustín de Hipona, Ciudad de Dios, libro XIX, capítulo. 15.
Con frecuencia se dice que Gregorio de Nisa, en el siglo IV, se opuso a la esclavitud, pero la autoría del trabajo donde aparece esa oposición está poco clara y en realidad se opone a todo tipo de propiedad, no sólo a la posesión de esclavos.

La iglesia católica, como institución, tampoco se opuso a la esclavitud. Los papas tenían esclavos y tierras para que estos las cultivasen. San Gregorio Magno era el mayor propietario de esclavos a finales del siglo VI, y sólo los liberaba por dinero. Aunque hay leyendas sobre algunos santos que compraron esclavos para liberarlos es complicado saber si son auténticas o inventadas siglos después.

Tenemos que esperar a que la economía europea haya cambiado, la esclavitud haya desaparecido para convertirse en la servidumbre medieval, y entonces es cuando aparece algún escritor cristiano diciendo que la esclavitud pasada era moralmente errónea. Sin embargo no hay ninguna acción a favor de los siervos. Cuando Lutero comienza la Reforma protestante y coincide con una insurrección de campesinos, este también se pone del lado de los señores y defiende la servidumbre.

Con la conquista de América y la trata de esclavos negros tampoco observamos una condena moral hasta el papa Benedicto XIV en el siglo XVIII.

Y, por supuesto, con la llegada de la Revolución Industrial y el trabajo asalariado tampoco aparece mucho interés por las condiciones de los obreros. León XIII escribió que un trabajador tiene derecho a un salario digno, pero nunca se atrevió a fijar cuanto dinero era exactamente.

En conclusión: A menudo las obras de ficción son ciegas ante las opresiones del presente, pero muy activas denunciando las del pasado. "Antes todo mal, ahora todo bien" parecen estar diciendo. Lo vemos con el cine de Hollywood al hablar del racismo contra los negros, que siempre sucede en el pasado. Del mismo modo los autores cristianos han mitificado los tiempos de los primeros cristianos y el Imperio Romano vendiendo historias en las que los cristianos luchaban contra la esclavitud, compraban esclavos para liberarlos, etc. No hay ninguna prueba de que estos primeros cristianos estuvieran en contra de la esclavitud, antes al contrario, lo veían como una parte incuestionable del orden social. Hasta que no desapareció la esclavitud no se atrevieron a denunciarla.

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Fuentes:
"The Story Of Religious Controversy", Joseph McCabe
https://en.wikipedia.org/wiki/Christian_views_on_slavery
https://www.ateoyagnostico.com/2012/04/03/la-esclavitud-en-el-cristianismo/