25 octubre 2020

Utopías libertarianas (ancap)

La utopía libertaria es crear una comunidad donde vivir libre del Estado. ¿Se puede hacer? ¿Se ha intentado? La respuesta a la segunda pregunta es que sí, que se ha intentado. En cuanto a la primera, bueno, sigamos leyendo. Pero primero haremos una introducción y luego contaremos cosas interesantes y curiosas sobre esos experimentos.

Cualquier persona con inquietudes se habrá planteado alguna vez cómo sería su mundo ideal o su sociedad perfecta. Por lo general nos quedamos con cambios pequeños ("Si eliminamos el Senado y los coches oficiales esto será jauja, lo dice mi cuñado y siempre tiene razón", "Pues si yo fuera el rey estaría todo arreglado, por lo menos para mi, claro"), pero hay gente que se lo toma más en serio, desde la ficción (la saga de "La Cultura" de Iain M. Banks, por ir a un ejemplo comentado en este blog[1]) o desde la filosofía política (Proudhon, Marx, Bakunin).

Bueno, en estos cuatro ejemplos se teoriza con la desaparición del Estado. Banks escribía sobre una tecnología tan avanzada en que no existiría escasez y por tanto no haría falta dinero, y toda gestión la llevarían a cabo Inteligencias Artificiales dejando a los humanos libres para hacer lo que quisieran. Poca noción de Estado puede haber ahí, claro. Por otro lado, Proudhon culpó al Estado de todo tipo de males, Bakunin lo consideró el principal soporte del capitalismo y por tanto su destrucción llevaría al triunfo del socialismo, y para Marx el Estado era la junta de negocios de la burguesía y debía ser conquistado por la clase obrera para llegar al socialismo y que con el tiempo se volviera innecesario.

En la segunda mitad del siglo XX, sin embargo, se empieza a tomar en serio otro enfoque con la etiqueta de anarco-capitalismo, bastante contrario al anarquismo clásico. Si para Bakunin el Estado era una herramienta del capitalismo y un obstáculo para el socialismo, los ancap dicen que para ellos "socialismo" significa "que el Estado haga cosas" (el concepto original de anarquismo, el "socialismo sin Estado" de Bakunin, contradice esta definición) y que por tanto es un obstáculo para el capitalismo, el cual podría funcionar mejor si no hubiera Estado regulando todo y cobrando impuestos. Según ellos, cualquier territorio liberado del Estado prosperaría de inmediato, atrayendo y multiplicando riquezas sin igual.

Teorías puede tener cualquiera, como decíamos al principio. Otra cosa es que funcionen. En este caso analizaremos si se puede sostener una sociedad moderna, que es producto de un desarrollo histórico en el que ha tenido bastante peso la creación del Estado moderno tras las revoluciones liberales de 1775-1783 (EEUU) y 1789 (Francia), si ese factor estatal se reduce. Decir que se puede vivir sin Estado es una obviedad si nos remontamos a tribus de cazadores-recolectores, claro, la cuestión es si se puede hacer después de alcanzar cierto desarrollo, complejidad, y nivel de vida.

El experimento no se ha hecho a nivel de país, y por algo será. Pero se ha hecho a nivel local, y vamos a contarlo.

Grafton, New Hampshire (Free Town Project)

Un grupo de activistas "libertarianos" intentó tomar el control de una pequeña ciudad y transformarla de acuerdo con sus teorías.

Se conocieron a través de internet, y aunque cada uno tenía sus propias ideas coincidían en lo esencial; Que la libertad total de mercado y del "mercado de ideas" es algo positivo, que la regulación y los impuestos son algo negativo, y que dejados a su suerte los individuos libres se autoregularían a base de lógica, razón, y eficiencia.

A lo mejor este capítulo de los Simpsons no tiene nada
que ver pero me hacía gracia poner la imagen.

Inspirados en novelas de Ayn Rand y similares, y en proyectos de "micronaciones" que no se llevaron a cabo, se pusieron en marcha hacia New Hampshire, un estado que no tiene impuestos ni a la renta ni al comercio y que cuenta con la mayor proporción de ametralladoras per cápita.

Grafton, además, es un municipio que rechazó pagar impuestos al rey de Inglaterra ya en 1777. Hasta allí viajó John Babiarz, diseñador de software, junto con su esposa, Rosalie, y llamaron a sus amigos libertarianos de internet para iniciar el proyecto. Grafton no tiene leyes de "zonificación" (parcelamiento) y un nivel de participación política muy bajo (ideal para tomar el control).

Pero los residentes no recibieron cálidamente a los forasteros. Además, una búsqueda en Google de quienes eran estos nuevos vecinos reveló algunas ideas un poco pintorescas. Uno de los líderes libertarianos, Larry Pendarvis, había escrito sobre sus intenciones de crear un lugar donde se respetase el derecho a traficar con órganos, batirse en duelo, y el poco apreciado derecho (otorgado por Dios mismo) de poder celebrar "peleas de mendigos" [2]. También había lamentado que se persigan "crímenes sin víctimas" tales como el "canibalismo voluntario".

Pendarvis acabó llevándose a otro lugar (Texas) su negocio de novias filipinas por correo y sus sueños de tomar el control municipal, pero sus colegas persistieron. Seguro que había una mayoría silenciosa que apoyaría sus ideas. Al fin y al cabo, eran amantes de la libertad y a todo el mundo le gusta la libertad. Llegaron nuevos activistas y la población de 1.100 habitantes creció en unos 200 más. La inmensa mayoría varones con "fuertes opiniones" y muchas armas de fuego.

Matthew Hongoltz-Hetling (escritor y periodista) nos cuenta la historia de algunas de estas personas en su libro A Libertarian Walks Into a Bear: The Utopian Plot to Liberate an American Town (and Some Bears) [3]. La gente que se unió al Free Town Project en sus primeros cinco años eran "radicales libres", gente con demasiado dinero o demasiado poco, con dinero de sobra para malgastar o con nada que perder. John Connell, que compró un edificio para montar su propia iglesia buscando la exención de impuestos por razones religiosas. Adam Franz, que quería montar un grupo survivalista que se preparase para el Apocalipsis. Richard Angell, activista contra la circuncisión...

Consiguieron que el municipio rebajase su presupuesto anual de 1 millón de dólares en un 30% a base de demandas judiciales. Obligaron al ayuntamiento a meterse en un juicio tras otro, acosaron al sheriff, y el gasto público bajó mientras la población seguía aumentando. Por alguna razón, ningún negocio privado aparecía para sustituir los servicios públicos que se iban perdiendo, ya que la gente no consideraba necesario pagar por ellos. Con la policía local bajo mínimos aumentaron los problemas con drogas y violencia doméstica.

Y entonces llegaron los problemas con los osos.

En la zona viven osos negros, que normalmente se alejan de los lugares ruidosos, pero por alguna razón en Grafton se multiplicaron los incidentes con osos. Gallinas y ovejas desaparecían a una tasa alarmante, incluso mascotas domésticas. Los osos no se asustaban, sino que trataban de entrar en las casas.

No se conoce la causa exacta de esta actitud osezna, pero en Grafton ya no habían cubos de basura a prueba de osos debido a los recortes públicos. Además, tampoco tenían muy claro qué hacer con el problema. Algunos libertarianos directamente no querían hacer nada al respecto. Una mujer anónima contó a Hongoltz-Hetling cómo invitaba a los osos a entrar en su propiedad y les agasajaba con donuts azucarados. Quizás eso animaba a los osos a entrar en jardines y casas, pero por supuesto esta señora estaba ejerciendo su libertad de alimentar a los osos si le daba la gana.

Asediados por los osos por fuera y perdidos en luchas intestinas por dentro, el proyecto fue perdiendo fuelle. Discutían sobre quien quería vivir libre, pero libre en el sentido correcto. Divididos por el problema con los osos, con unos que los alimentaban y otros que ponían trampas, unos que se encerraban en casa y otros que patrullaban con armas cada vez más grandes. Al final un grupo se dedicó a cazar osos de forma ilegal, pero tampoco resolvieron el problema, seguían llegando más osos.

John Connell no consiguió la exención de impuestos y acabó arruinado, sin poder pagar la calefacción hizo un fuego y acabó muriendo en un incendio. Franz abandonó su comunidad survivalista, los cuales acabaron encerrándose en un recinto amurallado, lo mejor para ser libres. John Babiarz, que se había unido al cuerpo voluntario de bomberos, acabó despreciado por los demás libertarianos porque no les dejaba hacer fuegos en los bosques cuando les apeteciera.

En resumen, hay gente que no quiere tener osos en casa pero tampoco quiere pagar al ayuntamiento para que se encargue de ellos. La idea de que la gente es muy lista y se organizará con arreglo a la lógica se demostró absurda. Parece que, sobre todo entre la gente de esta ideología, existe la necesidad de sentirse diferente y especial llevando la contraria al resto. Si no hubieran sido los osos habría pasado cualquier otra cosa.

Pero bueno, un sólo fracaso no invalida la teoría, claro está... Probemos otra vez.


Von Ormy, La pequeña ciudad más libre de Texas

En 2006 la pequeña ciudad de Von Ormy, en Texas, estaba a punto de ser "incorporada" a San Antonio, una metrópolis en crecimiento. Pero en el Texas rural hay cierta aversión al gobierno, y las áreas que no han sido incorporadas son gobernadas por el condado, lo que significa menos impuestos y regulaciones. Formar parte de San Antonio significaría empezar a pagar nuevos impuestos, cumplir ordenanzas, participar en elecciones a la alcaldía... Un rollo, vamos.

Entonces apareció Art Martínez de Vara, estudiante de derecho, con la idea de crear una "ciudad de la libertad" con aires minarquistas, sin apenas impuestos ni regulaciones, de acuerdo con las teorías en boga del Tea Party texano.

El plan era que sólo existiría un impuesto a la propiedad que tendería a cero hasta desaparecer en pocos años, y un impuesto al comercio. El entorno favorable atraería a los negocios, de modo que el municipio podría funcionar sólo con ese impuesto a las ventas. Con gobierno mínimo se multiplicaría la riqueza, según el dogma libertariano.

No se cobraría nada por permisos de edificación, por ejemplo, sino que el ayuntamiento los expediría en el momento. ¿Lanzar petardos y fuegos artificiales a cualquier hora? Adelante, no hacen falta permisos. ¿Fumar en bares? Sin problema. ¿Adolescentes de botellón por la noche? Por supuesto, nada de toque de queda.

En 2008 el territorio de Von Ormy se incorporó como ciudad independiente de 1.300 habitantes y Martínez fue elegido alcalde. A la gente le gustaban sus planes. En 2015 Martínez presumía de sus logros en una conferencia para el Texas Public Policy Foundation, un think-tank conservador. Un grupo de ciudadanos sin experiencia política ofrecía lo mismo que San Antonio a menor coste, servicios de control animal, policía local de 20 hombres (algunos voluntarios), y consistorio online.

En 2017 ya no había servicio de control animal y los perros sin hogar llenaban las calles, las cuales eran patrulladas por la oficina del sheriff del condado al no haber policía local por no cumplir los mínimos legales, y el consistorio estaba alojado en una caravana con un sólo funcionario a tiempo completo. La web del ayuntamiento seguía en construcción.

Martínez dejó el cargo en 2015 y fue sustituido por Trina Reyes, que fue entrevistada para que explicase lo que había pasado [4].

En el jardín de Trina habían tres coches de policía abandonados, y ella le dijo al periodista que estaba contando los días para que acabase su mandato y que pensaba viajar lo más lejos posible de esa pesadilla. Desde el principio hubo división de opiniones sobre la creación del municipio, algunos querían incorporarse para tener las ventajas de una ciudad (farolas, alcantarillado, mejores carreteras) mientras que otros decían que al convertirse en ciudad llegaría la corrupción y las divisiones internas.

Martínez de Vara quería atraer negocios, era su prioridad, pero no bastaba sólo con tener los impuestos más bajos... No había alcantarillado, y conectarlo a San Antonio costaría entre 4 y 5 millones de dólares. Un administrador propuso sacar bonos para costearlo, pero el alcalde rechazó endeudarse. La ciudad sigue funcionando con fosas sépticas.

En el plano positivo entraba dinero gracias a las explotaciones de fracking, y ello posibilitó bajar el impuesto a la propiedad según lo acordado. Un 0,39% en 2009, menos que San Antonio, y un 0,25% en 2014 con la idea de suprimirlo por fin en 2015. Pero en ese momento cayeron los precios del petróleo y cerraron los proyectos de fracking.

Aparte de eso, empezaron las luchas internas. Tres concejales se oponían a perder el impuesto a la propiedad, sobre todo ante la desaparición de ingresos por comercio. Para crecer hacía falta dinero. Von Ormy se hundió en el cáos, pero Martínez aprovechó su experiencia para vender sus servicios legales en la creación de otras "ciudades de la libertad" por Texas.

El ayuntamiento gastaba entre 20.000 y 30.000 dólares al mes sólo en juicios. Con Trina como alcaldesa y Martínez de asesor, este le sugirió cómo librarse de los tres concejales molestos, cambiando de municipalidad Tipo A (cinco concejales y alcalde) a Tipo C (dos concejales y alcalde). Ser sólo tres personas no acabó con los problemas, sino que dejaron de hablarse. Ahora si dos personas del equipo de gobierno hablaban por teléfono o se cruzaban unas palabras por la calle, eso constituía quorum y podía violar el acta de reuniones.

Lo que los libertarianos no suelen contar es que su sistema puede acabar en un infierno legal.

Tras el despido del jefe de policía se contrató a uno nuevo, que se encontró cosas como que el almacén de pruebas era un trailer de 18 ruedas sin seguridad, con cajas sin etiquetas llenas de drogas y armas requisadas, donde cualquiera podía entrar y llevarse lo que quisiera. Como así sucedía.

La policía local perdió su acreditación y los tres coches (donados por el condado) acabaron en el jardín de Reyes. Nadie quería formar parte del servicio voluntario de bomberos, que tampoco contaba con medios. Como de costumbre, tampoco apareció un negocio privado dispuesto a suplir los servicios públicos que se habían perdido, más que nada porque no iban a poder cobrar si no había impuestos con los que pagarles. Y porque la gente a nivel privado tampoco les pagaría si no les obligaba alguna regulación.

Sin impuestos no hay dinero ni para arreglar las calles, sin infraestructuras no pueden atraer negocios, pero todavía hay gente que culpa a las personas que se hicieron cargo del proyecto por ser "incompetentes". No asumen que haya fracasado porque el plan no tenía sentido desde el principio, sino por la gente que lo intentó llevar a cabo. ¿Dónde estarán esas gentes perfectas, que nunca aparecen?

Este proyecto fracasó por culpa del alcantarillado. ¿Y si se hubiera probado en una ciudad con todas las comodidades? ¿Habrían podido mantener esas comodidades o se habrían degradado en pocos años? Seguramente lo segundo, si un municipio tiene un presupuesto es por algo.

Otros proyectos

Galt's Gulch Chile (2012), un proyecto que consistía en comprar terrenos en Chile para crear una comunidad libertariana y vender una bebida orgánica a base de yerba mate. 11.000 acres de tierra a una hora de distancia de la capital. Al final hubo gente que compró terrenos con bitcoins y todo se diluyó como si hubiera sido una estafa. Todavía hay quien piensa que la idea era buena y podría haber funcionado si la hubiese dirigido otra persona menos inestable [5]. Vaya, ha vuelto a pasar lo mismo.

Liberland (2015), un territorio de 7 Km cuadrados no reclamado entre Serbia y Croacia, propenso a ser inundado por el Danubio y completamente deshabitado. Sin infraestructuras ni viviendas. Pero un iluminado ha intentado crear una micro-nación allí con notable éxito entre los libertarianos europeos y mundiales, con solicitudes de nacionalidad por encima de 200.000 en la primera semana y que se iban a conceder a cambio de 10.000 dólares cada una... En fin, por más que leo sobre el tema no se ha llegado a nada concreto. Sigue deshabitado, y no sé si será otra estafa pero no recomiendo poner ni un euro en ese proyecto.

He leído algún exaltado decir que Liechtenstein es un ejemplo de país libertariano. En fin, no lo conozco lo suficiente, pero tiene su gobierno, sus estructuras de Estado, y sus impuestos. Que serán bajos comparados con otros porque es un "paraíso fiscal". A lo que aspira cualquiera de estos proyectos, claro está. También proponen como ejemplos la Islandia medieval, pero en fin, un argumento un poco ridículo remontarse a la época medieval porque no es de lo que estamos hablando. Como decíamos antes, también puedes decir que las tribus primitivas vivían sin Estado.

Sí, sin duda hay muchos ejemplos más. Ninguno de los cuales ha triunfado, o los libertarianos estarían presumiendo de ello constantemente. El comunismo marxista por lo menos, con sus ventajas y desventajas, sí ha demostrado que puede funcionar durante décadas.

Las utopías ancap, sin embargo, se hunden en cuanto aparece un problemilla del mundo real con el que no contaban en su mundo imaginario, y aparte se deshacen en peleas entre sus líderes. Una ideología basada en la competencia de todos contra todos y el individualismo sin concesiones a la convivencia en sociedad da problemas para funcionar con más de una persona, y son inevitables los casos en los que unas personas quieren protegerse de los osos y otras darles donuts. Y si un oso mata a tu gato, o te da un zarpazo, les da igual. Tampoco es una ideología que valore la empatía, sino el egoísmo.

El egoísmo mal entendido, añadiría. Porque una persona puede ser egoísta y querer lo mejor para sí misma, entendiendo que si todos viven mejor y tienen un mínimo de derechos esto redundará en su beneficio personal. Querer que suba el salario mínimo, que haya una educación y una sanidad públicas y de calidad, también es buscar el beneficio propio. En cambio, pretender que se puede vivir mejor que el resto con 100 euros más al mes porque te han bajado un impuesto pero a costa de ello habrá gente que no pueda recibir ayudas sociales y el barrio se va a llenar de personas sin techo que rebuscan en la basura para comer... Es un egoísmo muy poco inteligente. Ya hay países así, con una mayoría de gente en la miseria y una minoría de gente con dinero que vive con miedo a diario. Pero poca gente quiere irse a vivir allí.

Y esa apelación a la "libertad", sin saberse muy bien de qué libertad hablan, porque es una palabra bonita y "liberal" suena mejor que "neoconservador". Eres menos libre cuando te tienes que endeudar para pagar los estudios, y cuando un problema médico te puede dejar en la ruina. Eso es lo que pasa en los países que supuestamente tienen más "libertad económica", pero no puede pasar en los países con un Estado del bienestar. Es más libre un jubilado que cobra su pensión pública que los que tienen que seguir trabajando porque les privatizaron la pensión (como el caso chileno, que ha fracasado y todavía hay quien lo quiere imponer aquí).

Y esa exaltación adolescente del individuo, como si quien no opina como ellos fuera un colectivista alienado. A todos nos gusta ser "individualistas", tanto como ser "libres". Es lógico que les canten estas palabritas a los adolescentes y todos quieran ser "liberales", pero acaban siendo niñatos malcriados para toda la vida. Uno de los problemas que ha tenido nuestra sociedad con la crisis del covid ha sido que tras décadas de educar a la gente en el individualismo somos reacios a tomar medidas para contener la epidemia, queremos hacer lo que nos de la gana aunque vaya contra nuestra sociedad.

Y si vives en un Estado del bienestar creo que vas a tener más posibilidades de desarrollarte como individuo que en un neoconservadurismo supuestamente individualista, y aún sería mejor en un sistema de trabajo garantizado, rentas básicas, etc. ¿Qué respeto al individuo tenemos si te gustaría estudiar, por ejemplo, "Historia del arte", pero sabes que no tendrás trabajo si lo haces?



 

[1] Artículos sobre las novelas de La Cultura. https://planeta-simio.blogspot.com/2018/06/materia-de-iain-m-banks.html y enlaces subsiguientes.

[2] De esto ya hablamos en otro artículo. https://planeta-simio.blogspot.com/2012/06/chuck-norris.html

[3] The Town That Went Feral: https://newrepublic.com/article/159662/libertarian-walks-into-bear-book-review-free-town-project  (este enlace sólo se puede consultar tres veces sin suscripción) 

[4] The Rise and Fall of the "Freest Little City in Texas": https://www.texasobserver.org/the-rise-and-fall-of-the-freest-little-city-in-texas/

[5] Atlas Mugged: https://www.vice.com/en/article/bn53b3/atlas-mugged-922-v21n10

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