"He fallado más de 9000 tiros en mi carrera. He perdido casi 300 juegos. 26 veces han confiado en mi para tomar el tiro que ganaba el juego y lo he fallado. He fracasado una y otra vez en mi vida y eso es por lo que tengo éxito." - Michael Jordan.
Hace tiempo se estrenó una película española que trataba de la vida de Lope de Vega. Leí los comentarios de un guionista de esos que escribe en blogs, y se quejaba de que en la película el tal Lope pasa de ser un tipo que no escribe nada a ponerse una noche manos a la obra y escribir una obra de teatro que tiene gran éxito y a partir de ahí todo genial. Así, sin más, con dos cojones, llegar al éxito y la fama sin haber pasado por años de fracasos.
La biografía de Lope de Vega, sin embargo, nos dice que empezó a escribir comedias a los 12 años y no conoció el éxito hasta mucho después.
El cine constantemente nos muestra a héroes que son Elegidos para la gloria. Que no tienen que esforzarse, que han nacido con un talento natural. Que no cometen errores de los que aprender.
También en novela, por ejemplo la principal crítica que le haría a El juego de Ender es que Ender siempre gana; lo entrenan desde niño para ser el mejor general y ganar todas las batallas, pero no tiene grandes errores de los que aprender. No es un problema que sólo tenga el cine. Puede estar bien que alguna vez una obra de ficción se centre en un personaje realmente Elegido por el Destino, pero sabemos que se ha convertido en tópico.
Es lógico que el público quiera que la historia acabe bien, y ver que Rocky al final gana. También hay películas de héroes que se esfuerzan mucho, que pasan mil penurias y dramas, pero no estoy hablando de esas sino de otras en las que hay que dejar claro que el que vale vale y el héroe ha nacido siendo superior al resto.
En la vida real es cierto que no todo el mundo tiene aptitudes para el arte o el deporte, pero la aptitud no basta y cada persona debe dedicar años de esfuerzo para destacar en algo. El mensaje del cierto cine parece ser otro: "¿No has triunfado a la primera? Pues eso quiere decir que no vales, no sigas esforzándote que no vas a conseguir nada."
La pregunta es si estos mensajes realmente consiguen desanimar a la gente y hacerla apática.
Una anécdota, real o no, que ilustra estos conceptos:
Cuentan que un pianista estaba tocando en una fiesta de la alta sociedad, y era un intérprete muy bueno. En una pausa se le acerca una gran dama, quizás la anfitriona, y le dice "Daría lo que fuera para tocar el piano tan bien como usted". A lo que el pianista le responde "No, eso no es cierto, a usted le gustaría tocar bien el piano pero no daría lo que fuera: No se va a pasar 8 horas al día practicando durante los próximos 10 años."
Todos conocemos a gente gorda que quiere ser delgada. La mayoría no lo van a conseguir nunca. Lo que quieren es una pastilla milagrosa para adelgazar sin esfuerzo, sin controlar lo que comen, sin obligación de hacer ejercicio. No se merecen adelgazar porque no están dispuestas a pagar el precio.
A un amigo le dije "No tienes cultura del esfuerzo" y me respondió "Claro que no, siempre que me he esforzado en algo luego no he conseguido nada, así que como no vale la pena esforzarse no me pienso esforzar en nada". Sus resultados: Tiene 37 años, y pasó más de 13 años en la universidad sin llegar a sacarse la carrera. No tiene ni carné de conducir.
Un genio científico es una persona que dice 100 barbaridades en las que nadie había pensado antes, y una de ellas es correcta, y revoluciona la ciencia. Para la mentalidad dominante, en cambio, un genio es alguien que tiene línea directa con el Cosmos y su palabra es la Verdad y nunca se equivoca, así que si alguien se equivoca por atreverse a pensar cosas nuevas no puede ser un genio. Por ejemplo: Hablando de una entrevista de Punset a Frank J. Tipler hay quien piensa que Tipler es un chalado. Otra persona puede pensar que es un genio.
¿Estamos creando un mundo en el que no se identifica el triunfo con el esfuerzo? ¿La gente realmente acaba creyendo que las cosas se logran sin esfuerzo y que si tuvieras aptitudes te regalarían el triunfo, y que si no las tienes no vale la pena esforzarse en nada?
Supongo que no es culpa sólo de la ficción. Influyen las noticias de gente tramposa que se aprovecha de los demás, una crisis económica en la que da igual estar preparado si nadie te va a contratar, tener un buen proyecto al que ningún banco va a dar crédito... Pero tengo la sensación de que hay algo equivocado en la mentalidad de la mayoría de la gente.